domingo, 10 de octubre de 2010

El tiempo mariposa de Silvio

SIn afán de parecer un tratado de la relatividad, este es un escrito que escanea mi divagar mientras escucho "Mariposas" de Silvio Rodríguez, desde sus hipnóticos arpegios hasta los infinitos aplausos del público que estan grabados. Buen viaje...

Una gota que cae de las hojas mojadas, a una espalda cálida y desnuda que provoca una expresión de pasión. Luego, una voz entre ligera, entre compleja que surfea los rasgueos agudos de las cuerdas. Hoy recuerda mariposas. ¿Cuáles son las mariposas que recuerdo yo?

Los de la época en que diseñaba mi futuro, con mis sueños arquitectónicos y los sinfines de posibilidades que ocurrían ahí. Ahora, en un estado de relativa pasividad profesional y personal, hago cosas para las que según yo no tenía tiempo cuando estaba en esa prisión fantástica de 4 años. Hago ejercicio, me duermo temprano, salgo a caminar rumbo a sabe-donde, hago visitas sociales solo para saludar a la gente, investigo veintemil cantidades de curiosidades que no dejan de ser mas que eso, escucho los discos que guardan polvo de 4 mudanzas.

Si mi tiempo es una mariposa, puede eso significar que, como ese hermoso insecto (no estoy seguro de que sea insecto), se pasa para todos lados, se extiende hacia diferentes direcciones a ritmos cambiantes. Mi tiempo, el transcurrir de mis minutos, de mis respiros, de mis días, de mis monedas y billetes se mantiene precísamente... transcurriendo... (se termina la rola, la volvemos a poner)

Ahora, lógicamente el ambiente metafórico y romántico; no solo por "hombre se enamora de mujer" sino por la corriente cultural que se nombra, me pone frente a una preciosa silueta femenina aspiracional o junto a un cúmulo de gente desorientada por la comparación con años mejores a los actuales sin rumbo, sin traza, de meta oblícua, o duvitativa como diría Jarry.

¿Porqué será que los sonidos pueden causarnos sensaciones? Ahora me hundo lentamente en una marejada de agua tranquila. También pruebo un sabor salado, platillo mexicano tal ves, una bocanada de agua de sabor y fría... Mucho aire, una montaña o una azotea, abro los brazos, me despeino, sonrío, grito, el viento cambia de dirección. Me río de esas veces que cualquier cosa te hace sensible... ahhh

Lo que inspira una mente trovadora cautiva de cuerpo pero agrandada de espíritu.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Guelcom stranger

De no ser que sea de alguien famoso, un blog no es algo que se lea recurrentemente. Esperemos que por lo menos este bestiario pueda leerse por una o dos personas que tengan curiosidad de saber cuales y qué tipo de bestias se encierran en mi mente.

Suena medio diabólico pero solo serán letras de las cosas que pienso, opino y una que otra anécdota interesante para compartir... claro, pensando que solo yo las leeré cuando me meta.

Pero si no eres yo y ya encontraste este blog, pues bienvenido.